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Semblanzas y pensamientos de Carl Gustav Jung

Los dos cielos de América
Por Maria Cristina Oliva

Los mitos de la transmisión o la transmisión mítica
Por Maria Cristina Oliva

Los rituales y el pensar seminal
Por Maria Cristina Oliva

Meditación, Danza y Cuidado del Alma
Por María Graciela Fraschina

La teoria de los sueños en Malasia
Por Carlos María Menegazzo

En la rueda de la vida... Una mirada sobre el tema de los septenios
Por Miguel Angel Tomasini

Psicoanálisis y Espiritualidad
Por Stein Murray

Polaridades
Por Lilia Fornasari de Menegazzo

Diálogo entre el Dr. Dieter Baumann y el Dr. Carlos Menegazzo

El arquetipo de la sombra y la problemática del mal
Prof. Vicente Rubino

…de los nuevos paradigmas a la ética de la convivencia
Por Lic. Lilia F. de Menegazzo

El sentido de la enfermedad
Por Carlos M. Menegazzo

Aproximación al simbolismo de las bandas de sicuris andinas desde una mirada junguiana
Por Silvia Maria Domenech

Dimensión Junguiana del Psicodrama Simbólico
Por Vicky Abril Navarro

Espacio de Reflexión

Los dos cielos de América
Por Maria Cristina Oliva
FRAGMENTO DE “Pensar lo impensable” libro de próxima edición de Maria C. Oliva

Preguntarse sobre la tensión vida-muerte, sobre la transfiguración que se produce en el pasaje de la niñez a la adultez o sobre como responde la vida al terrible hecho de la muerte joven es una de las asignaturas pendientes del pensamiento hegemónico .Si tomáramos como metáfora de la vida de los pueblos en general a nuestra joven América en particular podríamos aprender de sus antiguas culturas cuan profundamente guardan el tesoro de su sabiduría en la astuta resistencia. Sin embargo, como somos la mixtura del pensamiento occidental con las demiurgas fuerzas vegetales de esta selva americana es difícil no sentir dolor frente al descuido de los brotes jóvenes, nuevos hijos que la pueblan.

En los guardados tesoros de su música y poesía encontramos algunos caminos-sendas para transformar este parto en una integración que nos permita transmitir lo que somos, hoy, al comienzo del veintiuno y salir al ruedo a tanto sacrificio inútil. Nosotros, los actuales habitantes de estas tierras, con nuestros bagajes ancestrales a cuestas, aún no nos hemos puesto de acuerdo acerca de qué es lo sagrado para esa red sensible que componemos como pueblos, los actuales latinoamericanos. ¿Cuales son los rituales con los que se consagran esos espacios sagrados y cómo los cuidamos? ¿es sagrada la vida y la naturaleza que la cobija? ¿son sagrados nuestros hijos? ¿es sagrada nuestra creencia ¿cuál de ellas? etc.

Lo cierto es que convivimos bajo dos cielos a los que les cuesta mucho la transición y confunden permanentemente amanecer con ocaso.

Los pueblos originarios nos legaron una mirada sobre el mundo Bio-céntrica: la vida tiene sentido por si misma, por el puro vivir, por el mero estar en el mundo. Se es siendo. Todo lo que vive es el centro del universo, y lo contiene. La planta , el puma, la roca, el agua, el viento, el hombre. Mientras que la herencia del pensamiento de nuestra parte europea es otra. Occidente se guarece bajo el cielo del antropo-centrismo , el hombre - la humanidad , así , de humus- es el dueño del universo y sólo su preservación es la que le da sentido a la vida, caiga quien caiga. Incluso por encima de dios. Ambos cielos tejen densos nubarrones que impiden conciliar una perspectiva desde donde lo reciproco dé respuestas a las cuestiones primordiales. El hombre devorándose la naturaleza que desea dominar. La naturaleza esquivándole la subsistencia en la medida en que no se respeta su prevalecía.

En medio de ambas posiciones una ausencia de teorías que posibiliten leer de otra manera la realidad para crear condiciones en las que la vida sacralizada de los nuevos habitantes de estas tierras sea cuidada y respetada. Por eso Kusch1. Porque necesitamos entrarle , así, retomando el principio que él mismo recupera de Stern de entrancia y saliencia a un campo donde ambos mundos puedan verdaderamente coexistir. La senda que marca estas entrancias y saliencias son ni más ni menos que las emociones. O como lo dice Steffen2:

... “Kusch resume así la situación: la cultura occidental escamoteó la vida emocional, primero evitando el problema, y después produciendo la deflación de la emoción en el psicoanálisis. Todo ello, aparentemente, para asegurar la "libre" acción de la inteligencia.

Captado esto mismo desde el polo opuesto, podríamos decir: occidente ha arrancado a la inteligencia del contacto total de la psique, para ponerla a funcionar en un vacío en que el intelecto pierde contacto con la totalidad vivencial de ser un hombre y estar en el mundo y ante un destino.”

La entrancia es la contrapartida de los aspectos intelectuales. Es una frontera donde conviven como en un momento de intermediación la vida profunda del inconsciente con el intelecto. Es lo que hace posible al quecha, al aymara , vivir la totalidad de su mundo afectivo, de su mundo interior y en la saliencia, ensoñar, mirando al horizonte, a la nada que es el todo. Eso que vemos en la entrancia y la saliencia de nuestros jóvenes cuando desde el estatismo – apáticos les llaman algunos adultos- recorren sus fronteras internas y solo lo dejan salir cuando el espacio del cuidado y el respeto generado por los adultos les dan garantías de supervivencia, cuando no se sienten reprimidos desde la estigmatización del mundo profano. Música, plástica, artesanías y teatro joven dan cuenta de ello.

La coherencia del mundo interno americano no se ha perdido.

Buscábamos una senda por donde entrarle a la cuestión. Creo en este punto que habiendo probadas tantas escuelas de pensamiento y desarrolladas tantas hipótesis para crear mejores condiciones sin obtener resultados apropiados a las circunstancias, tal vez el cambio de paradigma, pensarse como profesionales, educadores, médicos, trabajadores, etc. latinoamericanos, que atienden, acompañan, trabajan con latinoamericanos pueda resultar una entrada válida a la solución dilemática. Kusch relacionó la forma subjetiva con la que el originario emite sus juicios , sin objetivar , acechando permanentemente -como el cazador - el carácter afectivo latente en cualquier situación, con la caracterización del corazón como un órgano que “siente”3 . "El juicio del corazón es racional y participa de lo intelectual de la percepción, pero, a la vez, siente fe en lo que está viendo: remite a un registro profundo en que toda la psique se pronuncia ante una situación objetiva." Finalmente así como los griegos desarrollaron su teoría del ser uno frente al desgarramiento podríamos enfocar las teorías en América hacia las prácticas donde el corazón , las emociones y el amor sean sendas hacia un pensar desde lo seminal de América, desde lo impensable.

¿será este el camino que nos falta explorar?


1 Rodolfo Kusch fue un filósofo argentino que tras un intenso trabajo de investigación elaboró categorías de pensamiento que permiten leer a América desde una perspectiva no euro-céntrica.
2 Guillermo Steffen (Ensayo perteneciente al libro Kusch y el pensar desde América - Centro de Estudios Latinoamericanos - Ediciones García Cambeiro )el autor abre un panorama muy interesante en relación ala práctica de los profesionales de la salud mental que invita a repensar las prácticas de todos los profesionales latinoamericanos.
3 Steffen.ob.cit

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